lunes, 22 de marzo de 2010

Educación ofrece un millar de becas para trabajar en el extranjero

Los titulados universitarios podrán solicitar las ayudas para formarse en empresas de la UE, EEUU, Canadá y Asia
EL PAÍS - Madrid - 21/03/2010

El Ministerio de Educación ofrece 1.000 becas formativas en empresas de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Asia a graduados de las universidades españolas públicas y privadas. La dotación de las ayudas oscila entre los 480 y 1.300 euros al mes, según el país de destino, y cubrirán además los gastos de viaje, visado y seguro sanitario, de accidentes, responsabilidad civil y asistencia en viaje.

Las podrán solicitar, a través de la web http://becasargo.es/portal/web/guest, los recién graduados en las universidades públicas y privadas de España. La duración media de las estancias será de seis meses en Europa, siete en Canadá y 10 en Estados Unidos y Asia.

Los aspirantes deberán insertar en la web su currículo y cumplimentar todos los datos. Después, participarán automáticamente en aquellos procesos de selección en los que las empresas demanden un perfil que se corresponda con las características del solicitante.

Fuente: elpais.com

viernes, 19 de marzo de 2010

Casi 200 padres llevan educación para la ciudadanía al tribunal de derechos humanos de estrasburgo

MADRID, 19 (SERVIMEDIA)

Un total de 197 padres españoles presentarán este viernes ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia) la primera demanda colectiva al Estado español por entender que la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) vulnera derechos fundamentales.El director de la Asesoría Jurídica de Profesionales por la Ética, José Luis Bazán, declaró a Servimedia que la demanda la suscribirán 305 objetores, de ellos 197 padres, en relación a 108 niños.
Bazán señaló que los casos proceden de Castilla y León (42), Comunidad de Madrid (20), Andalucía (19), Comunidad Valenciana (18), Castilla-La Mancha y Navarra (4) y Murcia (1).
Además, subrayó que se trata de niños de 10 a 16 años, con mayoría de casos de menores de 10 años (34) y 13 y 15 años (20 cada uno).Bazán indicó que la demanda pretende pedir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos que adopte medidas provisionales que obliguen al Estado español a no forzar la entrada de los niños en clase de EpC.Además, solicita que el tribunal reconozca que en estos casos se han vulnerado derechos fundamentales de los padres y de los hijos, como la libertad ideológica y educativa, discriminación y derecho a la intimidad personal y familiar, que están, según añadió, tutelados en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
La demanda lleva aparejada la petición de una compensación por los daños morales causados a estos niños por cursar Educación para la Ciudadanía, y pide al Tribunal Europeo de Estrasburgo que requiera al Estado español para que respete la neutralidad ideológica en el sistema educativo.Según Bazán, el Gobierno español viola las recomendaciones del Consejo de Europa en materia de derechos fundamentales con la asignatura de EpC, por lo que las familias españolas se han visto obligadas a acudir al Tribunal de Derechos Humanos. Por último, Bazán criticó la falta de sensibilidad del Tribunal Supremo, que acordó en enero del año pasado que no se puede objetar a Educación para la Ciudadanía.
"Debe anteponerse la defensa de los derechos fundamentales de las personas a los intereses de Estado o de la ideología que sustenta un gobierno no respetuoso con la libertad ideológica de sus ciudadanos", concluyó.
Fuente: (SERVIMEDIA) 19-MAR-10 MGR/caa

lunes, 15 de marzo de 2010

Dos de cada tres jóvenes en edad de ir a la Universidad no saben qué hacer.

Un estudio publicado en Psychological Reports indica que la personalidad no influye al decidir la carrera profesional y que los alumnos no tienen ni orientación ni información útil sobre qué estudiar.
Por Diego Francesch 09/03/2010

Según un estudio publicado en Psychological Reports, la elección de la carrera universitaria no está ligada a la personalidad. “Los datos nos revelan que no existe una relación estrecha entre la elección de una carrera universitaria y los rasgos de personalidad. Manuel Antonio García Sedeño es el investigador principal del estudio y profesor de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Cádiz.

Para conocer los factores vocacionales de los escolares se empleó un cuestionario que evalúa sus intereses profesionales según 10 campos diferentes de trabajo: al aire libre, mecánico, aritmético, científico, persuasivo, artístico, literario, musical, administrativo y de asistencia social; y cuyo objetivo es ayudar a los estudiantes a orientar sus actividades de capacitación y elegir una carrera.

También se empleó otro cuestionario para evaluar los factores de la personalidad y obtener resultados relacionados con la capacidad de liderazgo y la creatividad, así como un índice de fluctuación de la motivación. Asimismo, se les pidió que identificaran qué materias querrían estudiar de 52 carreras universitarias en función de las preferencias: Ciencia/Tecnología y Humanidades/Ciencias Sociales.

Otra de las conclusiones del estudio es que “dos de cada tres jóvenes en edad de entrar en la universidad no tienen claro qué estudiar, así que hay una necesidad de proporcionar herramientas de información útil”, señala García Sedeño.

De estos resultados habría que deducir que “no se valora la orientación vocacional y profesional en nuestro sistema educativo en su justa medida”, como señala a MAGISTERIO el profesor García Sedeño. “Aunque en los centros educativos se ha integrado la figura del orientador, no existe, por el resto de los profesionales y la sociedad la creencia generalizada de su trabajo”, añade este profesor.

Por otra parte, tampoco se observa programas de orientación “claramente contrastados y unificados, sino más bien al contrario, cada orientador en su centro actúa de una forma individual siguiéndose de sus propios conocimientos o de su intuición”. Otro error es pensar en la orientación como “un acto puntual que se realiza en el Bachillerato” y no como “un proceso que se tiene que realizar a lo largo de toda la escolarización e integrado en el currículo”. “Al final, todo este proceso –dice Sedeño– se debería de plasmar en un Proyecto Personal para la Elección de la Carrera”.

Sobre la cuestión de la optatividad, tan discutida ahora, este profesor señala que “no porque haya mucha optatividad mejora la orientación profesional, máxime cuando diversas asignaturas son comunes dentro del currículum”. Por lo tanto es absurda a edades tempranas, cuando aún no se tiene una “meta educativa definida”. Según Sedeño, “hay que contextualizar la optatividad y no ofrecerla como un menú donde el estudiante debe de elegir sin tener presente nada más”.

En cuanto a la elección futura, este profesor advierte que “existen muchos factores en la elección profesional, pero la mayoría no son fruto de procesos razonados sino más bien de factores emocionales. Los alumnos afirman que “les gusta”, pero no saben decir qué aspectos ni por qué. “En estos casos, y en otros que se dejan llevar de tradiciones familiares o por deseo de emancipación, la orientación no está fundamentada”, dice Sedeño. Y añade: “es raro encontrar alumnos que te hablen de futuras salidas profesionales o del interés de la formación, lo que es un índice del fracaso de la orientación”.

Fuente: Magisnet.com