El examen de recuperación de septiembre sumará junto a la evaluación continua del curso y los deberes de verano.
BARCELONA, 23 Oct. (EUROPA PRESS)
Los alumnos que lleguen al final de curso con más de cuatro suspensos no podrán ser evaluados por el Claustro de Profesores, que de forma automática obligará a estos estudiantes a repetir curso, en cumplimiento del nuevo proyecto de orden de modificación del Proceso de Evaluación de Secundaria y Bachillerato en Cataluña a los que ha tenido acceso Europa Press.
Hasta este curso, los estudiantes con uno o más suspensos eran evaluados previamente por el Claustro de Profesores, que sin limitación podía hacer la 'vista gorda' a todos los suspensos del estudiante, dejando que pasara de curso con un máximo de dos.
Después de detectar que el 26% de los alumnos de cuarto de Secundaria se gradúan en Cataluña en estas circunstancias, la Conselleria ha limitado a dos las notas que el Claustro puede modificar.
De este modo, si un estudiante suspende cuatro el Claustro puede 'salvarle' de dos y pasarle de curso con las otras dos, pero si llega con cinco asignaturas al Claustro ya no podrá ser evaluado, porque solo podría ser 'salvado' de dos materias y no podría pasar de curso con tres.
ACTIVIDADES DE VERANO PARA SECUNDARIA
La orden también introduce formalmente el nuevo examen de recuperación que los alumnos de Secundaria podrán realizar en septiembre --en lugar de junio--, anunciado durante el curso pasado por la consellera.
La recuperación de septiembre formará parte de la evaluación continua de todo el curso, de modo que su nota contará junto a la evaluación de todo el curso y los ejercicios de verano.
De hecho, otra novedad es que los alumnos suspendidos también deberán realizar actividades de verano para facilitar la recuperación de estas materias.
Hasta el presente curso, los exámenes de recuperación tenían lugar ocho días después del final de curso, un tiempo "insuficiente" para preparar las pruebas con garantías, por lo que su reubicación en septiembre permitirá más tiempo de preparación.
La directora general de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Teresa Pijoan, ha remarcado esta medida como una segunda oportunidad para aprobar las materias pendientes y promover el esfuerzo: "Queremos que el alumno tome conciencia de su aprendizaje y haga un esfuerzo para entrar al siguiente curso sin asignaturas suspendidas".
En segundo de Bachillerato se mantienen los exámenes de recuperación en junio para facilitar a los alumnos que puedan presentarse a la Selectividad.
Entre otras novedades, la orden establece que en el paso de Primaria a Secundaria los profesores de la etapa inicial entregarán los resultados de las pruebas de sexto de Primaria y las actividades de refuerzo de verano a los de Secundaria para incidir en el seguimiento del alumno.
lunes, 24 de octubre de 2011
La «repesca» vuelve a septiembre
Ensenyament modifica una norma del tripartito para cambiar el calendario de las pruebas de recuperación de la ESO y Bachillerato. Los alumnos deberán realizar deberes en verano.
BARCELONA- Los alumnos de ESO y Bachillerato podrán recuperar las asignaturas suspendidas en septiembre y no en junio, como hasta ahora. Durante el verano, se les «ayudará» en el estudio con ejercicios de preparación para el examen de «repesca». Y, en cualquier caso, si «catean» más de cuatro asignaturas, el claustro de profesores no podrá revaluarlos y hacer la vista gorda y deberán repetir. Éstos son los últimos cambios en el sistema educativo que quiere llevar a cabo la conselleria de Ensenyament.
El departamento que dirige Irene Rigau emitió ayer un comunicado en el que plasma su intención de anular la orden EDU/265/2008, de 13 de junio, que impulsó el tripartito y que especifica cómo deben realizarse las pruebas de evaluación de Secundaria y Bachillerato. Hasta ahora, todo alumno que suspendiera una o más asignaturas estaba obligado a presentarse a tantos exámenes finales como suspensos para recuperar la materia. El plazo para preparar éstas pruebas era de ocho días ya que antes de finales de junio debía haberse realizado. Con la nueva orden que quiere sacar adelante Ensenyament, este plazo se ampliaría en dos meses, ya que los exámenes pasarían a realizarse a principios de septiembre. Según la conselleria, se trata de darle una segunda oportunidad al alumno. Eso sí, impidiendo que estos estudiantes se queden de brazos cruzados durante las vacaciones de verano. «Queremos que el alumno tome conciencia de sus aprendizaje y haga el esfuerzo para que pueda entrar en el siguiente curso sin materias suspendidas», señaló la directora general de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Teresa Pijoan. En este sentido, la modificación de la orden contempla «la realización de actividades en verano que han de facilitar la recuperación de las materias suspendidas». No obstante, en segundo de Bachillerato se mantendrán las pruebas a finales de junio para no impedir el acceso a la primer convocatoria de Selectividad.
Por otro lado, también se quiere poner fin a los casos de alumnos que habiendo suspendido más de dos asignaturas pasan de curso con el beneplácito del claustro escolar que revisa su expediente y puede cambiar un suspenso por un aprobado. El 26 por ciento de los estudiantes se han graduado de Secundaria gracias a éste método que ahora quiere eliminar Ensenyament. Así, cuando un escolar suspenda más de cuatro asignaturas, los profesores no podrán revisar sus notas.
Fuente: La Razón
BARCELONA- Los alumnos de ESO y Bachillerato podrán recuperar las asignaturas suspendidas en septiembre y no en junio, como hasta ahora. Durante el verano, se les «ayudará» en el estudio con ejercicios de preparación para el examen de «repesca». Y, en cualquier caso, si «catean» más de cuatro asignaturas, el claustro de profesores no podrá revaluarlos y hacer la vista gorda y deberán repetir. Éstos son los últimos cambios en el sistema educativo que quiere llevar a cabo la conselleria de Ensenyament.
El departamento que dirige Irene Rigau emitió ayer un comunicado en el que plasma su intención de anular la orden EDU/265/2008, de 13 de junio, que impulsó el tripartito y que especifica cómo deben realizarse las pruebas de evaluación de Secundaria y Bachillerato. Hasta ahora, todo alumno que suspendiera una o más asignaturas estaba obligado a presentarse a tantos exámenes finales como suspensos para recuperar la materia. El plazo para preparar éstas pruebas era de ocho días ya que antes de finales de junio debía haberse realizado. Con la nueva orden que quiere sacar adelante Ensenyament, este plazo se ampliaría en dos meses, ya que los exámenes pasarían a realizarse a principios de septiembre. Según la conselleria, se trata de darle una segunda oportunidad al alumno. Eso sí, impidiendo que estos estudiantes se queden de brazos cruzados durante las vacaciones de verano. «Queremos que el alumno tome conciencia de sus aprendizaje y haga el esfuerzo para que pueda entrar en el siguiente curso sin materias suspendidas», señaló la directora general de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Teresa Pijoan. En este sentido, la modificación de la orden contempla «la realización de actividades en verano que han de facilitar la recuperación de las materias suspendidas». No obstante, en segundo de Bachillerato se mantendrán las pruebas a finales de junio para no impedir el acceso a la primer convocatoria de Selectividad.
Por otro lado, también se quiere poner fin a los casos de alumnos que habiendo suspendido más de dos asignaturas pasan de curso con el beneplácito del claustro escolar que revisa su expediente y puede cambiar un suspenso por un aprobado. El 26 por ciento de los estudiantes se han graduado de Secundaria gracias a éste método que ahora quiere eliminar Ensenyament. Así, cuando un escolar suspenda más de cuatro asignaturas, los profesores no podrán revisar sus notas.
Fuente: La Razón
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